La comunidad es un elemento inseparable del carisma dominicano y una ayuda para realizar el objetivo de la Congregación.
Jesucristo que llamó a cada una de nosotras, es la fuente de la unidad comunitaria que es reforzada constantemente por la enseñanza del Evangelio y la liturgia, y en especial la Eucaristía.
„La vida en la comunidad nos educa para el amor mutuo que se manifiesta en una cordial delicadeza de sentimientos, en sinceridad y sencillez, propias de nuestra espiritualidad.”
(del Directorio de la Congregación)
Somos distintas, pero nos une:
- la gracia de la vocación
- la consagración religiosa monacal
- el objetivo común
- la espiritualidad dominicana y misionera
- el mismo estilo de vida.